Si bien los economistas suelen estar en desacuerdo cuando de proyecciones se trata, el panorama de la economía mundial hoy luce mucho más impredecible que en épocas pasadas. Hace un par de años, casi todos coincidían en que la economía global empezaría a desacelerarse entre el 2006 y el 2007; sin embargo, hoy los pronósticos varían entre el 2008 y el 2010 y se discrepa significativamente sobre el grado de ajuste que se enfrentará. Santiago Maggi, jefe de inversiones del Bulltick Capital Markets y entrevistado frecuente de los programas financieros en español de CNN y Bloomberg, está entre los optimistas, aunque no sin una justificación que lo avale...
Desde hace mucho se habla de que llegará la hora de ajustes en la economía global, pero estos no se dan hasta ahora...
Los próximos dos meses y medio serán decisivos, pues en dos semanas se inicia la temporada de ventas en EE.UU.
¿Y por qué es tan relevante?
Porque a diferencia de otras economías, la de EE.UU. se explica en una tercera parte por el consumo interno.
Ustedes son optimistas respecto de esta variable. ¿Por qué?
Porque si bien el mercado inmobiliario puede haber tenido un ajuste a la baja, los ingresos de los estadounidenses se mantienen elevados.
¿Qué opinan las empresas?
Si bien hay expectativas mixtas, en términos generales sí se muestran optimistas.
Si todos hablan de la necesidad de ajuste, ¿por qué no empiezan las empresas a ser más conservadoras en sus expectativas?
Teóricamente es así, pero no se trata de un análisis económico puro; también hay un componente psicológico. Así, noviembre será un mes importante por las elecciones en EE.UU. Hoy está de moda ir en contra de China; no olvides que dos senadores quisieron imponer una tarifa de 27% a las importaciones chinas. Hay que ver qué se promete en la contienda electoral...
Pero EE.UU. no se puede dar el lujo de enfrentarse a China, pues ese país financia su déficit fiscal...
Es cierto, hoy EE.UU. mantiene tasas altas de interés e inflación controlada por la globalización. Y es gracias a esta que no se vio afectado por un precio del petróleo de US$78 el barril. Lamentablemente, China e India aún no se convierten en economías que puedan reemplazar a la de EE.UU. de tener esta un ajuste.
Según sus pronósticos, por tanto, ¿debo inferir que no esperan que la FED modifique las tasas de interés?
De aquí a fin de año, no esperamos que la FED mueva las tasas. En todo caso, no tiene sentido querer jugar a qué hará la FED.
En ese contexto de incertidumbre, ¿qué nos pasará a los países de Latinoamérica?
La región tiene una situación privilegiada, pues creemos que la actual caída de precios en los 'commodities' --cuya exportación ha generado las altas tasas de crecimiento de países como Chile y Perú-- es solo una corrección.
¿Se refiere a que caerán, pero se mantendrán a un nivel mayor al que tenían un par de años atrás?
Me refiero a que caerán un poco, pero luego volverán a subir, incluso por encima de los supuestos valores pico. En el caso del petróleo, por ejemplo, muchos creen que el pico se alcanzó hace algunas semanas cuando superó los US$70 el barril. Sin embargo, si consideras el efecto inflación, en realidad el pico histórico se registró en 1991, cuando Bush invadió Iraq. El precio corriente del petróleo en aquel momento fue US$42, pero traído a valor presente sería US$140. ¿Qué quiero decir con eso? Que hay mucho margen aún y que estoy más que convencido de que luego de un período de corrección volverá a subir por encima de US$100.
Pero en algún momento se acabará este ciclo de buenos precios de 'commodities'...
Nosotros hemos hecho un estudio sobre la base de los precios de los 'commodities' de los últimos 100 años y hemos descubierto que este ciclo debe durar unos ocho años y recién van tres, así que no me preocupa la región en los próximos cinco años. Qué hace hoy Latinoamérica con el dinero es lo que me preocupa.
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