Se podría que decir que ni un día sin opa, sin la madre de todas las opas. La de Endesa, claro. Sin embargo, en las últimas horas se han producido varias informaciones sobre el asunto que tienen un gran calado.
Por un lado, la resolución del Ministerio de Industria que para ver si ingenuamente pasaba desapercibida se hizo pública el sábado. En ella se eliminan algunas de las condiciones que la CNE había impuesto a la alemana E.On si quería hacerse con el control de la eléctrica española y que a la postre suponían cerrarle el paso. Las condiciones del regulador habían sido, además, tachadas por Europa de ilegales y de hecho se había exigido a España su eliminación por ir todas ellas contra el Tratado de la Unión.
Hay que hacerse al respecto algunas preguntas porque los alemanes están felices, el Gobierno también, la Comisión Europea no debería estarlo y el asunto tendría que avergonzarnos a todos. Todo apunta, y no se ha desmentido, a que el secretario de estado de Economía, David Vegara, ha estado de la ceca a la meca negociando con unos y con otros tras el fiasco de Solchaga, Recio y Asociados, y esto ya de por sí es, siendo generosos, irregular. ¿Qué hace un miembro del Gobierno de España negociando con una empresa privada? ¿Por qué no se han eliminado todas las condiciones si todas eran ilegales? ¿Por qué E.On está dispuesta a negociar con Gas Natural e incluso con el recién llegado Acciona? ¿Cómo es posible que los miembros de la CNE sigan en sus puestos después del varapalo recibido? ¿Cómo no han dimitido uno detrás de otro?
Hay que rercordar que algunas de esas 19 condiciones se imponían apelando a la seguridad nacional, nada menos. Todo es bastante obsceno y nadie da ninguna explicación. Nos debería resultar hasta repugnante todo lo que está pasando en relación a este tema, si nos importara el prestigio de nuestro país en el exterior, el crédito de las instituciones que deben velar por la transparencia en los mercados y, sobre todo, tendríamos que valorar que a estas alturas de la película los únicos que no han tenido voz y voto, cuando son los únicos que la tienen, son los accionistas de Endesa.
Se puede decir con bastante seguridad que éstos están encantados. La revalorización de sus acciones es estratosférica gracias a la política que ha sacado adelante la dirección de Endesa. Pero es sorprendente, cuando menos.
Y en medio de todo este enjuague está ahora Acciona. En las últimas horas hemos sabido de las dificultades que está encontrando Entrecanales para arrimar a más socios a su particular jugada, preparada y patrocinada por el Gobierno con ZP, Sebastián y Montilla en el fregado. Caja Madrid con su 10% de Endesa ya le ha dicho que verde las han segado, que va a esperar porque a este paso las acciones de la eléctrica española se pueden poner fácilmente a 40 euros. Y de otros, ni están ni se les espera, parece. Así que ahí estará a ver qué pasa, si acuerda algo con los alemanes o si realiza plusvalías y se va con el rabo entre las piernas. Por cierto, ya serían dos.
A más a más, la CNMV acaba de decir que no aprueba el folleto de la oferta de E.On hasta que no se desbloquee la de Gas Natural, que como saben está paralizada por un juzgado de lo Mercantil. El levantamiento está en manos de Endesa. Así que la jugada vuelve al mismo sitio. Y si recordamos lo dicho una y otra vez por Manuel Pizarro, Endesa vale mucho y sola puede hacer grandes cosas, como ha demostrado hasta ahora. Así que hay opa para rato y las acciones siguen subiendo.
source: El SemanalDigital
No comments:
Post a Comment