El interés de Iberdrola por Scottish Power parece contradictorio con la rumoreada fusión de la eléctrica que preside Ignacio Galán con Unión Fenosa . El mercado especula desde hace un mes con esta operación, que vendría impulsada por la constructora ACS , primer accionista de las dos eléctricas españolas.
Con su acercamiento al grupo británico, Galán busca una alternativa para Iberdrola diferente a la hipotética integración con Unión Fenosa. Los responsables de estas dos compañías españolas han dejado claro que no llevarán a cabo esa alianza si el Gobierno no allana el terreno regulatorio, mediante cambios legislativos que suavicen las posibles condiciones a la creación de la mayor eléctrica del país, por delante del actual líder, Endesa.
Además, la unión de Iberdrola y Fenosa tiene que resolver el reparto de poder entre los accionistas y entre dos equipos directivos que se solapan completamente.
La adquisición de Scottish Power sería un movimiento radicalmente distinto. Es un salto a un nuevo mercado en el único país europeo donde el Gobierno no pone dificultades a la adquisición de sus empresas eléctricas. Las alemanas RWE y E.ON y la francesa EDF tienen una amplia presencia en el Reino Unido.
Uno de los principales atractivos de ese país es el fuerte crecimiento de las tarifas eléctricas en los últimos años. Desde enero de 2004, los precios de la luz para la industria británica han crecido un 70%, mientras que los de los hogares se han encarecido un 15%, de acuerdo con Eurostat. En el mismo periodo, el incremento de la tarifa en España está por debajo del 10%.
La idea de Iberdrola sería trasladar su eficiencia al grupo británico Scottish Power para rentabilizar la inversión, al no tener negocios complementarios que permitan ahorrar costes como en la fusión con Fenosa. En el negocio de distribución, la empresa española presenta un ratio de 11,7 gigavatios hora vendidos por empleado, frente a los 4,8 de las eléctricas inglesas. Iberdrola tiene 10 millones de clientes en España, mientras que Scottish Power cuenta con 5,25 millones de contratos de suministro.
En generación, Iberdrola gestiona una potencia de 2,8 megavatios por trabajador, frente a los 0,8 megavatios de sus competidores de las islas.
Financiación
Desde el punto de vista financiero, la fusión con Fenosa y la compra de Scottish Power presentan perfiles muy diferentes. La primera operación podría conllevar un intercambio accionarial, con escaso movimiento de efectivo. En el caso de hacerse con la empresa británica, Iberdrola debería realizar el desembolso en metálico, que podría llegar a veinte mil millones de euros si hay una puja por la empresa.
Iberdrola podría financiar la compra de Scottish Power con deuda y una ampliación de capital. Ahora mismo, el grupo tiene un valor bursátil de 32.500 millones de euros y una deuda financiera superior a los 14.000 millones.
Esa fórmula mixta es la que Iberdrola contemplaba en caso comprar activos a Gas Natural tras la opa de esta empresa sobre Endesa. Esta operación está al borde del fracaso ante la aparición de una oferta competidora de E.ON.
Las dos operaciones también tienen consecuencias muy diferentes en el accionariado. La fusión nacional dejaría a ACS como socio de control de la nueva Fenosa-Iberdrola, con un 20% del capital. La adquisición de la firma escocesa, por el contrario, diluiría la participación de la constructora de Florentino Pérez en Iberdrola. En caso de una ampliación de diez mil millones, ACS se quedaría con un 7%. BBK reduciría su posición del actual 7,5% al 5%.
En este caso, Unión Fenosa podría verse obligada a una alianza con Gas Natural o a ser objeto de una oferta extranjera, con la italiana Enel como primera candidata.
Algunas fuentes creen que podría ser compatible la compra de Scottish Power por Iberdrola con la posterior fusión con Fenosa. Además, Iberdrola también podría haber tanteado un acuerdo con Gas Natural.
Lo único claro es que Iberdrola quiere comer antes de ser cazado por un gran depredador europeo como EDF, Enel o RWE. Galán es un defensor de la españolidad del sector eléctrico para garantizar el suministro a la población y mantener un amplio tejido industrial a su alrededor. Con Scottish, se convertiría en la tercera eléctrica de Europa.
source: Expansion