COLOMBIA: ¡Salvemos nuestro petróleo!


Ninguna de las tragedias y acciones militares equivocadas que han dado lugar a varias decenas de muertos del ejército y la policía por acciones no explicadas adecuadamente pero, sí cubiertas con mantos de excusas inútiles. Por culpa del “fuego amigo” son decenas de oficiales y soldados muertos por acciones de las propias fuerzas armadas. El gobierno calla, los medios de comunicación guardan silencio y el país ha ido legitimando de alguna manera esos crímenes que son evidencias de la gravedad de la situación de inseguridad en Colombia y de la irresponsabilidad gubernamental por tales hechos.

Junto a lo anterior, bajo el gobierno Uribe Vélez avanza implacablemente una política de desnacionalización y de privatización de la industria petrolera, que en varias decenas de años de lucha de trabajadores y de colombianos progresistas habían logrado rescatar como empresa y patrimonio nacional. Pero el gobierno de Uribe está empeñado en privatizar esa industria petrolera nacional para entregarla pedazo a pedazo a grupos financieros oligárquicos colombianos y a grandes monopolios extranjeros. Esta barbaridad se está ejecutando en Colombia cuando en todo el mundo, en América Latina, en Africa, en Asia, en el Medio Oriente los pueblos están luchando para defender la industria petrolera de la voracidad de las trasnacionales que han dominado ese sector de la economía.

Yo tengo que recordar que en Febrero, Marzo y Abril de 1948, recién instalado en Bogotá como Abogado laboralista en el despacho que tenía Diego Montaña Cuellar, Asesor de los sindicatos y trabajadores petroleros colombianos, viajé a Barrancabermeja para defender a varios dirigentes nacionales de la USO, el gran sindicato petrolero que ha defendido la causa, no solamente de los trabajadores como tales si no de la industria petrolera. En esos momentos las instalaciones petroleras de Barrancabermeja las manejaba una empresa gringa, pese a la campaña de la USO para que el Estado colombiano asumiera la administración de las instalaciones petroleras colombianas. Encontrándome en el aeropuerto de Barrancabermeja, para tomar el vuelo a Bogotá, a la 1 PM nos dieron la información de la cancelación del vuelo por que había sido asesinado Jorge Eliécer Gaitán. Con los dirigentes de la USO desde ese momento me incorporé a la organización de protesta de los trabajadores y a la toma de decisiones políticas, que en ese momento eran indispensables: fué creada la Junta Revolucionaria de Gobierno, el Ejecito popular y obrero, y tomamos el control de todos los Servicios públicos y Hospitalarios de la ciudad. Desde ese momento comenzó a funcionar el poder revolucionario de Barrancabermeja que duró varios días en sus funciones, hasta cuando hicimos unas negociaciones con el Gobierno nacional que permitieron el restablecimiento de un nuevo orden público.

Los trabajadores petroleros de la USO los claman por la entrega de las instalaciones petroleras a la nación como su propietario exclusivo. Por eso las cuidaron con tanto empeño y en todo momento pidieron la terminación de los contratos con la Tropical Oil Companig, para que las instalaciones pasaran al país.

De manera que ha sido la USO desde su existencia, la entidad que más ha luchado en la defensa y nacionalización de la industria petrolera colombiana, enfrentando a los propios gobernantes colombianos muchas veces inclinados a entregar la industria petrolera al capital extranjero. Está es la gloria de la USO.

Los vendedores de la patria siempre eran de otros sectores políticos. Por eso la lucha de hoy de la USO en su larga defensa del interés nacional, muestra que en los últimos diez años ECOPETROL ha transferido a los municipios y departamentos del país más de Veinte Billones de pesos.
source: ARGENPRESS